Los tres pilares de la revolución digital: datos, talento e innovación

Nociones como ‘big data’, aprendizaje automático, inteligencia artificial o data science centran cada vez más el debate sobre la revolución digital, pero ¿por qué todo el mundo está hablando sobre ello? ¿entendemos qué significan estos conceptos, o qué implicaciones tienen en nuestra evolución como sociedad?

 

Existen tres motivos o tendencias principales por los que se está dando esta revolución, que ha tenido lugar en los cinco últimos años:

  • La digitalización de la información. Todo lo que hacemos deja una huella digital; cuando accedemos a una aplicación, realizamos un pago con tarjeta, leemos la prensa ‘online’, pasamos por delante de una cámara de seguridad o compramos un billete de transporte público, generamos datos que indican qué hemos hecho, dónde y cuándo. Esto significa que en el mundo digital existe una representación cada vez más exhaustiva de lo que ocurre en el mundo físico.
  • La Ley de Moore y sus implicaciones: la democratización del acceso a infraestructuras cada vez más asequibles pone al alcance de todos la potencia de cálculo necesaria para tratar millones de interacciones en un instante. La capacidad de proceso y almacenamiento ha dejado de ser un privilegio de las grandes corporaciones. Ya no hay barreras de acceso a ‘hardware’ para que las ideas prosperen en el mundo digital, únicamente permanece como ventaja competitiva el acceso a los datos: contar con información de millones de interacciones, pero esto no sirve de nada si no puede transformarse en utilidad real para quienes las generan.
  • Las expectativas cada vez más exigentes de los clientes y usuarios, que no están dispuestos a esperar por lo que quieren y buscan productos y servicios instantáneos y personalizados a sus necesidades y su contexto. Los datos dan voz a las necesidades de los clientes, y las empresas que demuestren no conocerlos se encontrarán con los obstáculos propios de la navegación a ciegas.

Al igual que nada escapa a su representación digital, ningún negocio va a escapar a esta ola de digitalización y disrupción.